8 ene 2009



Aquella noche fue sensacional, nos mirábamos sin decirnos nada. Y ahí estábamos uno frente a otro, apreciándonos, conociendo cada parte de nuestro ser, nos mirábamos y sonreíamos, no podíamos creer estar frente a frente. Un abrazo, un beso que duró una eternidad. Ni una palabra, solo nos sentíamos, fue suficiente, nunca va a ser nada suficiente, siempre quiero más, siempre, quiero que esté acá, siempre voy a querer tenerlo como aquél día tan inolvidable. Esa pasión fue inexplicable; y sus caricias, su respiración, ese perfume que todavía siento y que nunca voy a olvidar, su locura, mi locura, sólo quería enloquecer con él. Siempre amé su locura. Sólo quería ese momento. Sólo a ÉL.

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